Descripción
Como la palabra «espiritualidad» posee aplicaciones numerosas y variadas, nos conviene determinar desde el principio el marco y los límites de nuestra exposición. Así, podremos hacer afirmaciones válidas y concretas. Querer hablar de todo y para todos a la vez, da lugar a generalidades, ambigüedad, rechazo, por parte de unos y de otros, ya que ninguno vería fielmente reflejada su propia postura en esa pretendida universalidad.
Nos movemos en el marco de la espiritualidad cristiana católica. Incluso cuando hablamos de vida y experiencia cristiana, de espiritualidad cristiana, entendemos lo cristiano en su forma católica. Esta postura inicial nos evita el tener que repetir a cada paso aclaraciones sobre palabras y temas, para hacerlos admisibles desde otras creencias.
Se habla también de espiritualidad ortodoxa, protestante, anglicana. Son modalidades diferentes de espiritualidad cristiana. En muchos puntos nuestra experiencia y doctrina espiritual católica es asumida por ellos. En algunos casos, podemos también aprovechar experiencias y doctrinas de ellos. Sin embargo, no nos referimos a ellos habitualmente en el desarrollo de los temas. Les dedicaremos un espacio al final.
Dentro de la espiritualidad católica, existe un sinnúmero de espiritualidades: según estados de vida, institutos religiosos, grupos y movimientos La Espiritualidad sistemática valora y fomenta esas espiritualidades particulares, porque en ellas encuentra experiencia, vida y dinamismo para sus temas. Pero no las desarrolla en particular. Sólo presenta las bases y condiciones de su legítima pluralidad.
Requisitos y objetivos
Me refiero ahora a las funciones propias de la Sistemática, va que las funciones generales de la espiritualidad las estudiaremos en la primera Unidad. Voy a señalar tres funciones principales: poner las bases para todo el Curso de Espiritualidad, organizar el estudio y la lectura de temas espirituales, orientar la vida.
a) Esta asignatura establece las nociones, los principios, fuentes y método, perspectiva y temática de la Espiritualidad. Es un verdadero tratado, que organiza y desarrolla temas fundamentales, distribuidos en varias partes o secciones. De este modo, contribuye eficazmente a formarse una visión amplia y bien estructurada del campo espiritual.
b) Muy útil se demuestra el estudio de la Espiritualidad sistemática como medio de elaborar un Esquema orgánico, donde cada uno pueda colocar la variedad de conocimientos sueltos que le vienen de todas partes. La mayoría de las personas que cultivan la vida espiritual poseen abundante información sobre temas Y problemas, proyectos Y experiencias de espiritualidad. Les falta, en cambio, con frecuencia, un esquema orgánico en el que puedan agrupar y clasificar toda esa información dispersa que les viene de estudios y lecturas en varios campos: Biblia, pastoral, vida religiosa, espiritualidad. Esas mismas dispersas, cuando se organizan bien, redoblan su claridad y su eficacia formativa.
c) Sirve también como medio de orientación de vida. Entre los objetivos que persigue la Espiritualidad sistemática, están, en primer lugar, la depuración y el potenciamiento de la vida y la experiencia. Al analizar y explicar teológicamente esas experiencias, lo hace por amor a la vida, que es fuente y término de toda espiritualidad. El estudio ofrece a la vida: base, criterios, motivaciones, discernimiento, estímulos. Esto vale para la vida personal Y para la vida comunitaria.
ESQUEMA GENERAL DE LA ASIGNATURA
Unidad Primera: ESPIRITUALIDAD: NATURALEZA Y FUNCIONES
- Tema primero: Nociones básicas de espiritualidad
- Tema segundo: Teología de la experiencia cristiana
- Tema tercero: Fuentes, vida y documentos
- Tema cuarto: Función mistagógica o pedagógica de la espiritualidad
Unidad segunda: COMUNIÓN DE VIDA
- Tema primero: Vida teologal
- Tema segundo: Acción de Espíritu Santo
- Tema tercero: Santidad cristiana
Unidad tercera: FUNCIONES PRIMORDIALES
- Tema primero: La oración
- Tema segundo: Apostolado
- Tema tercero: Muerte y resurrección
Unidad cuarta: DINÁMICA ESPIRITUAL
- Tema primero: Dinámica eclesial
- Tema segundo: Crecer en Cristo
- Tema tercero: Colaboración humana
Unidad quinta: ESPIRITUALIDADES
Contenido del curso
El contenido y la finalidad de esta asignatura están va indicados con suficiente claridad en su mismo título: Espiritualidad y Sistemática. Cada una de estas dos palabras sugiere rasgos específicos.
«Espiritualidad» quiere decir, en primer lugar, vida y experiencia. Es la acción del Espíritu santificador, que se hace sentir en la vida de la Iglesia y en la de cada cristiano. Esa vida se alimenta con la palabra revelada Y la celebración sacramental, con la oración filial y la caridad fraterna. Tenemos la vida espiritual, que es el sentido primero de espiritualidad.
«Sistemática» indica el análisis y el estudio orgánico de esas mismas realidades, por exigencia de la vida espiritual misma. El cristiano está necesitado siempre, y hoy más que antes, de una reflexión espiritual, que dé profundidad y dinamismo a su vida de fe y la convierta en una experiencia convencida Y radiante de Dios. En este sentido, la Espiritualidad ha adquirido categoría de disciplina científica, y la llamamos teología espiritual.
Esta disciplina se sitúa en el punto de convergencia de la reflexión teológica y la experiencia espiritual. Gracias a su perspectiva particular, nos ayuda a releer las fuentes de la revelación y de la vida cristiana, destacando en ella la comunión personal con Dios, la trasformación de la vida por el Espíritu, la comunicación de vida y experiencias entre los creyentes, para orientarnos y estimularnos en el camino de la santidad.
Temática
Aun con todas estas delimitaciones, sigue siendo inmenso el campo de la sistemática. No se ocupa ella de cada posible componente espiritual de la existencia cristiana, a los que se aplica el término de espiritualidad: espiritualidad del sufrimiento, de la fiesta, del deporte, del matrimonio, del trabajo, etc. etc.
La Sistemática selecciona algunos temas o sectores que responden más directamente a su finalidad y perspectiva y que sirven de base a los demás. Desde hace tiempo se vienen considerando característicos de la Espiritualidad sistemática temas como: Oración, ascesis, gracia y virtudes, etapas del crecimiento.
Se ha enriquecido y ampliado la temática tradicional con nuevos campos de experiencia y reflexión. Entre los rasgos que abren nuevos horizontes, contamos el valor eclesial y comunitario de todas las grandes realidades espirituales: santidad, oración, ascesis, crecimiento, como también la encarnación de los procesos espirituales en el hombre y su psicología, en el mundo la cultura.
En el esquema general de la asignatura que presentamos a continuación se omiten varios temas importantes: Cristo, Iglesia, el hombre, mundo, liturgia. Son objeto de estudio particularizado en otras asignaturas de este mismo curso. A pesar de esta omisión, el Esquema queda fundamentalmente completo. Y tenemos además la ventaja de poder desarrollar más ampliamente los otros temas.
Unidades y temas
La materia está dividida en cinco Unidades, con un total de 16 Temas. Cada Unidad representa lo que se podría considerar una parte en el tratado de Espiritualidad sistemática. Posee cada una de ellas su campo específico, con temas complementarios y distintos. La primera Unidad ha recibido un tratamiento más desarrollado, porque hace de Introducción y orientación para todas las asignaturas del Curso.
I. Teología espiritual.
-Esta primera Unidad hace de Introducción a todo el campo de la Espiritualidad, pues da nociones, perspectiva, método, temas, objetivos.
Tema 1: facilita la comprensión, aclarando desde el principio palabras, expresiones, nociones y aplicaciones de la «espiritualidad».
Tema 2: explica su naturaleza y sus características, definiéndola como reflexión teológica desde la experiencia y para la experiencia.
Tema 3: en consonancia con su ser peculiar, hay que determinar sus fuentes, que pueden ser teológicas, experienciales, y recibir materiales útiles de las ciencias humanas.
Tema 4: las funciones relevantes que tiene y el modo como las cumple, revelan al vivo la naturaleza y la legitimidad de la espiritualidad.
II. Comunión de vida.
-Con esta segunda Unidad, entramos ya de lleno en los contenidos espirituales y doctrinales de la materia. La componen tres temas complementarios y sucesivos, que explican por este orden: la vida espiritual, su origen e impulso en el Espíritu Santo, su culminación en la santidad.
Tema 1: está en primer lugar la vida teologal, que es la comunicación de Dios en Cristo al hombre, y acogida y respondida por éste en fe, amor, esperanza.
Tema 2: esa comunión es realizada y alimentada constantemente por la acción del Espíritu Santo, que tiene su reflejo en la experiencia.
Tema 3: la santidad cristiana representa la meta o cumbre de la comunicación divina, de la acción del Espíritu y de la respuesta humana.
III. Funciones primordiales.
-Esta Unidad tercera desarrolla algunas de las actuaciones o formas más relevantes que adopta la comunicación de Dios con el hombre, es decir, la vida teologal.
Tema 1: la oración es realidad primordial de la vida cristiana, como expresión de la conciencia filial y como forma de trato explícito con Dios Padre.
Tema 2: la dimensión fraterna es esencial y complementaria de la conciencia filial, y por tanto, el apostolado se afirma como función primordial en cuanto amor a los hermanos y servicio activo al reino de Cristo.
Tema 3: explica el componente de esfuerzo Y cruz que acompaña todo el desarrollo de la comunión con Dios Y de servicio al reino. Oración y apostolado son los dos brazos de la vida teologal.
IV. Dinámica espiritual.
-Dinamismo, desarrollo, crecimiento, es un aspecto que ha tenido mucho relieve desde siempre en la espiritualidad, tanto en el momento de la reflexión como en el de las prácticas. Su valor, no solamente se mantiene, sino que se acrecienta con nuevos horizontes, al ser aplicado también a la Iglesia en cuanto comunidad.
Tema 1: la Iglesia es el reino de Cristo, que con grandes vicisitudes se va construyendo en el tiempo de la esperanza hasta que llegue la Parusía.
Tema 2. Ese mismo proceso tiene lugar, en escala reducida, en cada cristiano que acoge la gracia y colabora con sus exigencias, en medio de los condicionamientos personales y sociales.
Tema 3: al lado del esfuerzo que ponen la Iglesia y la persona interesada, ambas reciben un refuerzo poderoso en su dinamismo de la ayuda del hermano, que colabora de diferentes maneras. Como ya queda explicado en la Unidad segunda, el principal agente Y colaborador de todo crecimiento es el Espíritu Santo, y de su acción reciben eficacia todas las demás ayudas.
V. Espiritualidades.
-Esta última Unidad tiene por objeto encarnar la visión sistemática de la espiritualidad en forma concreta y viva, que llamamos espirituales, en plural. Los varios temas o elementos, examinados en las Unidades anteriores, se combinan en formas armónicas Y diversificadas, según la gracia y la misión de personas y grupos en la Iglesia.
Tema 1: en primer lugar, examinamos la legitimidad, las causas y los objetivos de esa vida cristiana pluriforme.
Tema 2: podemos determinar algunos de los criterios o valores con que se caracterizan y clasifican tales espiritualidades, por ej., escuelas, movimientos, culturas.
Tema 3: ampliando aún más el horizonte de las espiritualidades, nos conviene hacernos también una idea de las espiritualidades no-católicas, ya que vivimos en contacto frecuente con ellas y ofrecen elementos útiles para nuestra propia visión.
LECTURAS RECOMENDADAS
F. Ruiz, Caminos del Espíritu, 5ª ed. EDE, Madrid 2000, cap. I;
A. Guerra, Introducción a la Teología espiritual, Santo Domingo 1994;
Varios, Nuevo Diccionario de Espiritualidad, EP, 4 ed. Madrid 1991: varios temas, como «teología espiritual», «espiritualidad contemporánea»… En adelante citaré: NDE. Diccionario de Mística. Paulinas. 2005. Diccionario de la Mística. Monte Carmelo 2000.
Existen «Manuales» de Teología Espiritual en español, originales o traducidos, que se pueden consultar para los temas introductorios y para muchos de los siguientes: A. Royo Marín, G. Thils, J. Rivera -J. M. Iraburu, S. Gamarra, Ch. A. Bernard, G. Gozzelino, Daniel de Pablo Maroto. C. A. Bernard, Teología Espiritual, Ed. Atenas, Madrid 1994 J. L. Illanes, Mundo y santidad, Ed. Rialp, Madrid 1984. S. Pinckaers, La vida espiritual, Edicep, Valencia 1995. J. Weismayer, Vida cristiana en plenitud, PPC, Madrid 1990. L. Bouyer, Introducción a la vida espiritual, Herder, Barcelona 1964. G. Thils, Santidad cristiana, Sígueme, Salamanca 1968. J. Garrido. Proceso humano y gracia de Dios. Apuntes de espiritualidad cristiana. Sal Terrae 1996.
BIBLIOGRAFÍA
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J. González Arintero, La evolución mística, BAC 91 (1959) y Cuestiones místicas, BAC 154 (1956);
J. de Guibert, Lecciones de teología espiritual, Madrid, Razón y Fe 1953;
B. Jiménez Duque, Teología de la mística, BAC 224 (1963);
F. Juberías, La divinización del hombre, Madrid, COCULSA 1972;
S. Pinckaers, La vida espiritual, Valencia, Edicep 1995;
J. Rivera – J. M. Iraburu, Espiritualidad católica, Madrid, CETE 1982;
A. Royo Marín, Teología de la perfección cristiana, BAC 114 (1968, 5ª ed.);
F. Ruiz Salvador, Caminos del Espíritu, Madrid, Espiritualidad 1974;
J.-C. Sagne, Traité de théologie spirituelle, París, Ed. du Chalet 1992;
T. Spidlik, Manuale fondamentale di spiritualità [orientale], Casale de Monferrato, Piemme 1994;
J.-P. Torrel, Saint Thomas, maitre spirituel, Cerf-Ed. Universitaires de Fribourg, Suiza;
G. Thils, Existencia y santidad en Jesucristo, Salamanca, Sígueme 1987 (reelaboración de Santidad cristiana);
C. V. Truhlar, Structura theologica vitæ spiritualis, Roma, Gregoriana 1966, 3ª ed.;
T. Vallgornera, Mystica theologia Divi Thomæ, I-II, Turín, Marietti 1890.
Clásicos para lectura
San Agustín (354-430), Las confesiones. San Bernardo de Claraval (1090-1153), Sermones sobre el Cantar. Santa Catalina de Siena (1347-1380), El Diálogo. Santa Teresa de Jesús (1515-1582), Las moradas. San Juan de la Cruz (1542-1591), Cántico espiritual. Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897), Historia de un alma (manuscritos autobiográficos)
Bibliografías
BIS (Bibliographia Internationalis Spiritualitatis), Teresianum, Roma, 1966 ss., instrumento bibliográfico imprescindible, que cada años recoge y organiza en un volumen las publicaciones correspondientes, en las varias lenguas (un promedio de 8.000 títulos por año).
Historias de la espiritualidad
AA. VV., Historia de la Espiritualidad. 4 v., Flors, Barcelona, 1969. D. DE PABLO MAROTO, Historia de la espiritualidad, EDE, Madrid, 1990.
Diccionarios
Dictionnaire de Spiritualité, Paris, 1932-2002. Dizionario Enciclopedico di Spiritualitá, 2a ed., Roma, 1990. Nuevo Diccionario de Espiritualidad, San Pablo, 1979. Dicionario de Mística, Monte Carmelo 2000. Dicionario de la Mística, San Pablo, 2002
Manuales
F. RUIZ SALVADOR, Caminos del Espíritu, 5.a ed., EDE, Madrid, 1998. A. Ch. BERNARD, Teología espiritual, Atenas, Madrid, 1994. S. GAMARRA, Teología espiritual, BAC, Madrid, 1994. D. DE PABLO MAROTO, El camino cristiano. Manual de Teología espiritual, Salamanca, 1996. S. G. ARZUBIALDE, Theologia spiritualis. El camino espiritual…, Comillas, Madrid, 1989. G. GUTIÉRREZ, Beber en su propio pozo, Sígueme, Salamanca, 1984. J. SOBRINO, Liberación con espíritu, Sal Terrae, Santander, 1985. G. THILS, Existencia y santidad en Jesucristo, Sígueme, Salamanca, 1987. A. ROYO MARÍN, Teología de la perfección cristiana, Madrid, 1974. J. RIVERA y J. M. IRABURU, Espiritualidad católica, Madrid, 1982. PINCKAERS, La vida espiritual, Edicep, Valencia 1995. J. WEISMAYER, Vida cristiana en plenitud, PPC, Madrid 1990. L. BOUYER, Introducción a la vida espiritual, Herder, Barcelona 1964. A. GUERRA, Introducción a la Teología espiritual, Santo Domingo, 1994. CIRO GARCÍA, Teología espiritual contemporánea, Monte Carmelo, Burgos 2004. J. GARRIDO. Proceso humano y gracia de Dios. Apuntes de espiritualidad cristiana. Sal Terrae 1996.
Revistas de espiritualidad
En español, «Manresa» (Barcelona-Madrid 1925ss.), «Revista Agustiniana de Espiritualidad» (Calahorra 1960ss), «Revista de Espiritualidad» (Madrid 1941ss), «Teología espiritual» (Valencia 1957ss). Monte Carmelo (Burgos 1900ss).
En otras lenguas, «Christus» (París), «Doctrine and Life» y su «Supplement» (Dublín), «Ephemerides Carmeliticæ» (Roma), «Esprit et Vie», antes «L’Ami du Clergé» (Langes, Francia), «Geist und Leben» (München), «Rassegna di Ascetica e Mistica», antes «Rivista di Ascetica e Mistica» (Fiesole, Florencia), «Revue d»histoire de la Spiritualité» (París), antes «Revue d’Ascétique et de Mystique» (Toulouse), «Rivista di vita spirituale» (Roma), «Spiritual Life» (Washington D.C.), «Vie Consacrée» (Lovaina), «La Vie Spirituelle» y su «Supplement» (París 1919ss).
